Análisis: Final Fantasy IV (Remake para NDS)
Con un poco más de retraso de lo esperado he terminado el segundo de los juegos que me compré en Julio. Quizás la culpa la tenga cierta XBOX 360 que me he comprado para paliar los tiempos de sequía de títulos nuevos en mi Wii (Fable 2 y Fallout 3 son INCREÍBLES). Pero sólo quizás
¿Qué tal está éste remake del gran clásico de la Super Nintendo? Sigue leyendo y lo sabrás:
Historia:
Traición, abuso de poder, sacrificios… todo está presente en una épica historia con la marca de la saga Final Fantasy perfectamente presente: empezarás con algo aparentemente intrascendente y acabarás salvando el mundo.
Con una trama sólidamente asentada sobre varios personajes muy bien definidos, la historia de Final Fantasy IV va desarrollándose poco a poco hasta desvelarse por completo, manteniendo el interés en todo momento.
Y las escenas de diálogo y las dramatizaciones de las escenas más marcadas que en su original -privilegios de la tecnología de hoy en día- realzan aún más todas las partes de una deliciosa historia.
Su punto fuerte, desde luego. Me ha gustado mucho, y supera con creces al anterior remake.
Jugabilidad:
Es un típico Final Fantasy, a todos los efectos. Muchos (demasiados) combates aleatorios, combates con bosses eternos y repletos de estrategias ganadorea y perdedoras, una dificultad bastante elevada para los neófitos….
Cada personaje tiene una profesión definida, que no puede ser cambiada, aunque pueden ser personalizados con habilidades especiales, llamadas aumentos, y de libre asignación.

Todo ésto, junto a un interesante modo de autocombate en el que se puede asignar a cada personaje una acción que repetirá automáticamente, apoyan a la historia de forma correcta, como siempre en todos los títulos de la saga.
El juego es complicado, y requerirá de tiempo y paciencia para conseguir derrotar ciertas zonas, repletas de criaturas que hacen palidecer a algunos jefes finales.
Una jugabilidad a la altura de un Final Fantasy. Nada nuevo en éste aspecto.
Técnica:
Matrix ha vuelto a hacer un remake maravillo que roza los límites tecnológicos de la pequeña NDS, exprimiéndola al máximo, y mejorando si cabe el excelente trabajo que llevaron a cabo con el remake de Final Fantasy III.
Los modelados y escenarios en 3D permiten que la acción y, sobre todo, los diálogos tomen una dimensión que antes no podían tomar por las limitaciones de la Super Nintendo. Y ésto hace que el jeugo gane muchos enteros.
Las invocaciones son espectaculares, así como algunas magias, y las criaturas grandes se mueven con total fluidez en los campos de batallas, repletos de efectos de luz y animaciones de efectos.
Al increíble apartado gráfico lo acompaña un sobresaliente apartado sonoro, repleto de temas clásicos de la saga que todos los nostálgicos reconocerán a la primera.
Sobresaliente, como era de esperar.
Conclusión:
Un RPG clásico maravilloso, por el que vale la pena comprarse el cartucho. Un imprescindible para los que no han jugado éste título en la Super Nintendo… y una estupenda oportunidad de redescubrir un clásico MUY mejorado para los que ya se lo pasaron antaño.
¡A jugarlo ya, leñe!

