Una isla a contraluz
Escrito por Dr. SeROne el 19-06-2008, 12:50
Muchos días han pasado desde que comencé éste viaje. Muchos días con la única compañía del mar, la soledad y mis recuerdos. He podido pensar, pero no he querido hacerlo. Y por fin, con un atardecer precioso a su espalda, vi aparecer la isla en el horizonte.
Miitopia es una isla pequeña, hermosa, bastante llana a excepción de una alta meseta en la zona este de la isla. En lo alto de ésa meseta, perdida en un mar de árboles de densas copas, una torre delgada, ahusada, se eleva hasta el cielo. Tendré que preguntar qué es esa torre. El resto de la isla está cubierto también por bosques, con un par de claros en los que distingo a duras penas un cúmulo de tejados rojos en sendas pequeñas ciudades. Y en una pequeña isla, cerca de la costa de Miitopia, un hermoso faro saluda a mi embarcación con sus destellos.
Vuelvo a mirar la nota mientras escucho decir por los altavoces del navío: “En una hora tomaremos tierra en el puerto de la ciudad Esmeralda. Prepárense parqa desembarcar”. Miro a mi alrededor. Nadie, como en todo el viaje, tan sólo el puñado de marineros curtidos y solitarios.
No puedo evitar sentirme inquieto y feliz a la vez. Es una sensación extraña. Deseo conocer Miitopia. La extraña nota, el viaje, la ausencia de pasajeros… Todo huele muy raro, y todo acrecienta mi deseo por desembarcar.
Deseo pisar Miitopia cuanto antes…
